No sé si alguno recordaréis un juego que se incluía (hace tiempo que lo quitaron) en el pack de juegos de Windows, llamado "Génesis". No conozco a nadie que supiera cómo funcionaba el maldito jueguecillo, y la verdad es que siempre pensé que era una de las muchas patatas de Microsoft. Sin embargo, al ver hace unos días
"A Beautiful Mind" (Una Mente Maravillosa), me di cuenta de que en una escena en la universidad se ve al matemático John Nash jugando a algo que me recordó bastante al Génesis. Buscando por ahí resultó que el Génesis, o
"Game of Life", creado en 1970 por el matemático inglés John Horton Conway, es el autómata celular más conocido hoy en día.
El Génesis ("Juego de la Vida") simula el nacimiento, desarrollo y muerte de un grupo de células en un tablero infinito, basándose en sus relaciones con las células vecinas. El juego (por llamarlo de algún modo, aunque realmente va mucho más allá que eso) se desarrolla en una serie de momentos discretos en el tiempo, partiendo de una situación inicial. Cada célula del tablero puede estar en dos estados: "viva" o "muerta", y el estado en cada instante discreto de tiempo se calcula como una función del estado anterior de todas las células vecinas (todas las que rodean a la célula en cuestión, incluyendo las diagonales). Una célula con exactamente 3 vecinas vivos "nace" (pasa de "muerta" a "viva"), si tiene 2 o 3 vecinas vivas permanece viva, y sino, muere de soledad o de superpoblación.
Lo impresionante del Génesis no es que sirve para pasar el rato mirando celditas cambiando de color, sino que simula de una forma increíble la evolución de un grupo de células, es un ejemplo de una
Máquina de Turing, y tiene una complejidad matemática tan impresionante que aún hoy se siguen descubriendo patrones asombrosos, como grupos de células capaces de desplazarse, de crear otros organismos, o incluso de simular puertas lógicas.
Ahora sé que John Nash no jugaba al Juego de la Vida, porque en la película juega contra otro jugador, mientras que el Génesis es un juego de "cero jugadores", es decir, ni siquiera se necesita un humano para definir un estado inicial. Es más probable que jugara al Reversi, que sí es un juego de dos jugadores, aunque no se parece ni de lejos al simulador de Conway.